viernes, 9 de octubre de 2015

Una vida color verde

Ramón Iñigo, de 59 años, sigue a Asociación Mitre desde los 6 y no se pierde ni un entrenamiento.

Una pieza fundamental deAsociación Mitre fuera de la cancha.



En cada club, de cada deporte, seguramente podemos encontrar un hincha incondicional y habitué. Este es el caso de Ramón Iñigo, que no abandona al club de sus amores y todos los días pasa por la institución de la Avenida Belgrano.
Hoy, como todos los días, el hombre de 59 años presenció el entrenamiento. Esta vez fue especial, no solo porque acababa de suspenderse el partido ante Juventud Unida, sino que era el debut del  nuevo entrenador, Gabriel Albornoz, quien asumió hoy de cara al Torneo Federal
Lo que no cambió fueron las charlascon los jugadores, dirigentes y otros "habitué". Amigo de todos, desde los dirigentes hasta los conserjes. Además de tener una amistad, también asegura tener una gran admiración por dos referentes de ese club: José Muruaga, padre e hijo. El primero, actual presidente y de gran ayuda para Asociación Mitre. Y el segundo, el flamante jugador y referente, quién participó de la Liga Nacional y del Mundial Juvenil
Vió muchos cambios y crecimiento en el club, tanto en lo deportivo como en lo institucional. No había pileta, cancha de parquet, gimnasia artística ni gimnasio  cuando este personaje empezó a acudir. "No había la estructura que hay hoy, ni en la cancha ni en todo el club", indicó.
Además, imposible llevar la cuenta de la cantidad de dirigentes y equipos que han pasado en sus años de seguidor. "Enrique Muruaga, Enrique Quipildor, Miguel Topa, y el último, Sebastián Paez, son personas que hicieron mucho como entrenadores", reconoció Iñigo.
Pero no solo lo ve desde afuera. El fanático del "verde" también fue entrenador cuando el equipo estaba en la B, y consiguió el campeonato.
Vecino del club, vive en el barrio "El Bosque" junto a su nieto, Lucio de Franchesi, a quien lleva en muchas oportunidades a la cancha y asegura que en un futuro, se lo imagina como jugador. Sería un sueño para él, que sus dos amores le den una alegría juntos en el futuro.
Muchos son los momentos emocionantes que "el incondicional" vivió a causa de su fanatismo. Al parecer de Ramón, no puede distinguir uno y asegura que cada campeonato conseguido es pura emoción. No menos entusiasmo muestra por lo que viene: el Torneo Federal.
Mañana, pasado, y todos los días, podrá cambiar la rutina de Iñigo, pero hay una cosa que siempre estará fija y nada podrá alterar: la visita a Asociación Mitre de Tucumán no se suspende por nada.


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